Blog con artículos sobre gestión estratégica de hoteles

Entradas etiquetadas como ‘polivalencia’

Un Director de Hotel, lo sea de Cadena Hotelera u hotel independiente puede y debe exigir el respeto debido al puesto que ocupa

Un Director de Hotel, lo sea de Cadena Hotelera u hotel independiente puede y debe exigir el respeto debido al puesto que ocupa

            Al estar escribiendo la relación de Ministros de Turismo de cada vez más corta trayectoria, especialmente a partir de 1973, me ha hecho recordar la siguiente anécdota que me ocurrió siendo Director del Hotel Formigal en el inicio de la temporada de ski, durante el mandato de Pio Cabanillas, a la que hago mención en ¿Necesita España un Ministerio de Turismo? Primera parte.

            A principios de Diciembre de 1974 se va a inaugurar en la estación de ski una capilla románica, que ha sido trasladada piedra a piedra desde su anterior emplazamiento en el desaparecido pueblo de Basarán, para la celebración están invitadas distintas autoridades y personalidades, que asistirán después de la ceremonia a un banquete a celebrar en el Hotel Formigal.

            En ese mismo año, la hostelería de Formigal ha sido integrada en la Cadena Hotelera Corona, por fusión de los cuatro hoteles que junto a los servicios de restauración en las pistas de ski, dirijo en ese momento en Formigal y Sallent de Gallego, con la cadena de hoteles urbanos cuyo buque insignia es el Hotel Corona de Aragón, pasando a depender de la Dirección General de esa Cadena.

            La víspera de la celebración a mediodía, cuando tengo todo lo relacionado con la celebración del día siguiente preparado, recibo una llamada telefónica del Director General de la cadena, para comunicarme, que al día siguiente subirán el Maître d’Hotel y Jefe de Cocina del Hotel Corona de Aragón para hacerse cargo del servicio, no pudiendo salir de mi  estupor ante semejante comunicación, le pregunto un tanto indignado

¿Quién ha solicitado esa ayuda?

a lo que me responde

Tienes que considerar que vosotros sois un hotel de temporada sin tanta experiencia en banquetes como tienen en el Hotel Corona

mi respuesta fue

¿Sabes por casualidad cual es mi experiencia y la de mi personal en la organización de banquetes y cualquier tipo de evento? En ningún caso voy a admitir en mi hotel a esas personas para dirigir el banquete

Dándome la siguiente contestación

Ha sido una decisión del Consejo de Administración y ya no tiene vuelta atrás

            No podía salir de mi estupor ante semejante respuesta, no pudiendo entender, que se pudiera reunir un Consejo de Administración para decidir tal nimiedad, por lo que mi respuesta fue

Quieres decirme, ¿Quien c… es el Consejo de Administración para tomar una decisión como esa, sin contar antes con la opinión de su Director o haber decidido SU CESE CASO DE  CONSIDERARLO INCOMPETENTE? Quiero que tomes nota de que si mañana aparecen en Formigal el Maître y Jefe de Cocina del Hotel Corona, y yo sigo siendo el Director de este establecimiento, no van a tener acceso a las instalaciones, ni a dar ningún tipo de instrucciones a mis empleados

            Ante mi sorpresa, ya que esperaba un despido inmediato, me responde

¿Entonces qué podemos hacer? Tienes que darte cuenta de que mañana asistirá al banquete el Ministro y estamos preocupados por que todo salga a la perfección

mi respuesta fue,

¿Quieres decirme que es un Ministro, además de un futuro cesado? Si eso os va a dejar más tranquilos, estoy dispuesto a admitir que me mandes a tus dos mejores camareros, para colocarlos en la mesa de la presidencia

            Al día siguiente aparecen en el hotel dos camareros extras de los que utilizaba el Hotel Corona en sus banquetes, que no me ofrecen las garantías de calidad que espero tener con mi propio personal, por lo que les asigno dos rangos al final del salón, totalmente alejados de la presidencia.

            Una vez terminado el servicio, se me acerca el Presidente del Consejo de Administración con el Secretario del Consejo y el Consejero Delegado para felicitarme por la organización y la calidad del servicio, dándoles las gracias en nombre propio y de todos mis empleados. En ese momento se acerca a nosotros el Director General, para felicitarme igualmente, sintiéndome obligado a decirle delante del  Presidente y resto de miembros del Consejo presentes

No es necesario que me felicites, porque haya salido bien el servicio, porque para eso me pagáis, para mí y para quienes trabajan conmigo es suficiente con que se nos respete.

            Como podréis suponer, siguió la conversación aclarando los mal entendidos y la posición de cada uno de nosotros, y en contra de lo que alguno pueda pensar, pese a haber tenido algún que otro encontronazo más con el Director General, esa ha sido una de las empresas en las que he trabajado durante uno de los periodos más largos de mi vida profesional, y si he recordado esta anécdota, ha sido porque mis palabras sobre el Ministro fueron premonitorias, ya que solo cuatro meses después fue sustituido al frente del Ministerio.

            En la conversación que siguió, ya en tono más distendido, introduje una pregunta:

¿Han pensado ustedes por un solo momento, en lo que hubiera podido ocurrir, si al aparecer el Maître y Jefe de Cocina del Hotel Corona, cuando todo está organizado y están en plena preparación, mi personal de comedor y cocina, al sentirse herido en su amor propio, decide abandonar el servicio, sin tiempo para dar pie a cualquier tipo de alternativa?

            A lo que la respuesta del Director General fue

No había pensado en esa posibilidad

            Y mi respuesta

Pues ese, fue el primer pensamiento que vino a mi cabeza, cuando me llamaste y me diste la noticia, ya que quienes dirigimos, estamos obligados a tener previsto hasta lo imprevisible.

            Soy consciente de que mi actuación no se ajustó a la media de comportamiento de la mayoría de personas que con mi cargo se hubiese visto en la misma situación, pero mientras estuve en activo, en ningún momento permití que se me faltase al respeto, ni en mi persona, ni en quienes trabajaban conmigo, porque siempre tuve muy claro un viejo proverbio, creo que de origen chino, que dice más o menos:

Puedes contratar gente que trabaje para ti, pero debes ganar su respeto para que trabajen contigo

prefiriendo dejar la empresa en la que trabajaba, cuando veía comportamiento prepotentes o, a mi juicio, inadecuados de los responsables de la misma.

          Mi carácter, unido a juicio de más de uno, a una quizá desmedida seguridad en mí mismo, y lo mucho que había sacrificado a lo largo de los años para alcanzar la formación que tenía, ha hecho que hasta después de haber cumplido los cincuenta años, saliese elegido para ocupar el puesto ofertado en todos los procesos de selección a los que me presentaba. Viendo lo difícil que podría ser encontrar un nuevo puesto de trabajo por medio de un proceso de selección teniendo más de cincuenta años, al dejar mi penúltima dirección hotelera a punto de cumplir 56 años, inicié un proyecto como consultor, para que en el segundo trabajo de consultoría realizado me ofreciesen la dirección del proyecto presentado, sustituyendo a título personal a la Cadena Hotelera que llevaba la gestión del establecimiento hasta aquel momento.

            Curiosamente los proyectos de consultoría han sido los que dieron paso a mi primer trabajo como Director de Hotel con 33 años y al último, cumplidos los 56 años y en el que permanecí hasta mi jubilación en el año en que cumplía 66 años, después de cincuenta y dos años de vida activa en la hostelería, en los que toque todos los palillos, trabajando en tres ocasiones en organismos vinculados con la Administración, en el primer caso la americana en el Central Accounting Office en la Base USAF de Torrejón de Ardoz, en el segundo en el Ministerio de Trabajo en el Programa de Promoción Profesional Obrera (antiguo P.P.O.) como Monitor de Recepción y Administración en el Hotel Escuela de Marbella (primer hotel escuela creado en España), y en la tercera ocasión como Director de un hotel propiedad de la Confederación Nacional de Cámaras Agrarias, vinculado a la Administración a través del Ministerio de Agricultura.

            En los dos primeros casos presente mi dimisión, en el primero en 1966 para ingresar en el PPO, y en éste en 1969 para pasar a dirigir mi primer hotel, en el último caso presente demanda de resolución de contrato en diciembre de 1991, al haber sido extinguida la Confederación Nacional de Cámaras Agrarias el 26 de octubre de ese mismo año, para pasar a depender de una Comisión Gestora Liquidadora del Patrimonio de dichas Cámaras, que trata de introducir cambios sustanciales en mis condiciones de trabajo, obteniendo la resolución del mismo en mayo de 1992, a punto de cumplir cincuenta y seis años.

            Puede ser interesante ver el contenido de los post: Dejarte explotar SI, pero solo lo necesario, Publicado en la Comunidad Hosteltur por campo_seoane el 31 de Mayo de 2011 y Movilidad y polivalencia dos virtudes de un buen profesional del turismo Publicado en la misma Comunidad por campo_seoane el 28 de Mayo de 2011, por cuanto pueden ayudar a comprender como se ha podido forjar el carácter que da pie a la anécdota que es la base motivacional de este post.

            Pienso que la seguridad a un trabajador por cuenta ajena, no se la dan las características de un contrato laboral, ni una legislación por muy tuitiva que sea la misma, ni el sentido de responsabilidad social de una empresa, la seguridad del trabador, solo se basa de forma efectiva en su preparación y polivalencia, si es un gran especialista, solo podrá trabajar en un determinado puesto de trabajo, tanto más solicitado cuanto mejor pagado esté, sin muchas alternativas para que pueda mantenerlo a lo largo de toda su vida laboral, sin embargo si es un trabajador polivalente, siempre dispondrá de alternativas laborales, por mucho que cambie la legislación laboral, los responsables o los objetivos de las empresas e incluso la edad de ese trabajador.

            Anécdotas de parecido calado, algunas imborrables en mi recuerdo, unas con altos directivos, otras con empresarios, empleados o clientes, a lo largo de cincuenta y dos años de profesión, e incluso con miembros de la Administración en los tres años previos a la dirección y los treinta y tres como director, darían materia para escribir más de un libro.

 Autor: Miguel Angel Campo Seoane

Original publicado en las Comunidades Hosteltur  y Directores de Hotel

Movilidad y polivalencia dos virtudes de un buen profesional del turismo

Movilidad y polivalencia dos virtudes de un buen profesional del turismo

            Ante más de un  post y muchos comentarios aparecidos en algunas comunidades relacionadas con el turismo, sobre la movilidad en la industria turística y la explotación a la que se ven sometidos muchos trabajadores de la misma, hace tiempo que empecé a escribir este post, que se había quedado perdido, escondido entre otros archivos, cosa de las nuevas tecnologías, hace años hubiese escrito que se había quedado “traspapelado”, pero en este caso no se había quedado perdido entre papeles, si no entre otros muchos archivos, y al recuperarlo, voy a seguir con el objetivo con el que comencé a escribirlo, pretendiendo dar fe de que antes de tantos avances tecnológicos, las cosas tampoco eran de color de rosa, para quienes tuvimos el deseo de desarrollar nuestra actividad dedicados a la hostelería, ya que en 1950 el concepto turismo era prácticamente desconocido para un joven provinciano, que conocía el término veraneante, al que pertenecían personajes de una clase social alta y acomodada, de una España que hacía pocos años había salido de una guerra civil, y un mundo recién salido de la Segunda Guerra Mundial, que tenía marginado a nuestro país.

            NO SE si la movilidad y la polivalencia, van a ser una exigencia para las futuras generaciones, lo que SI SE, es que al menos lo han sido para mí, hasta tal punto que con mis 74 años, soy de una generación ya fuera de juego, en lo que se refiere a buscar trabajo, que ha tenido que dejarse explotar, trabajando en servicios de desayunos, almuerzos y cenas, y dedicando el tiempo entre esos servicios, a servir el aperitivo antes de comer y el “high tea” por la tarde, en Inglaterra e Irlanda, y con muy parecidos horarios en la España de los años cincuenta y sesenta, antes de los descritos en el extranjero, y pese a ello, sigo intentando aprender para ser aún más polivalente, y sigo moviéndome en busca de adquirir nuevas experiencias.

            Es cierto, que tanto fuera como dentro de nuestro país, me he dejado explotar solo lo justo, para aprender de cada empresa lo que me interesaba y buscando otra en cuanto aquella en la que estaba, dejaba de compensarme en aprendizaje o dinero, o sencillamente, no me hacía sentirme a gusto (puede leerse FELIZ) en ella.

            Antes de iniciar mi trayectoria como Profesor del Hotel Escuela de Marbella en 1967, desde 1950 trabaje en España como camarero hasta el nivel de Maître d’Hotel, barman hasta el nivel de Encargado de Cafetería y cocinero, todo ello en distintos establecimientos de Santander, Madrid, Marbella, Estepona, Málaga y Mallorca, como cocinero, camarero y facturista en Inglaterra e Irlanda, y como recepcionista simultaneando con los estudios de Gerencia Hotelera en las recepciones de los hoteles Fenix, Hilton y Plaza de Madrid (en los tres sin cobrar un duro) pero adquiriendo en muy poco tiempo una buena experiencia, que complementé con un periodo de trabajo en el sector americano de la Base Conjunta de Torrejón de Ardoz donde me especialice en su Central Accounting Office en los sistemas de control de los servicios de hostelería y “welfare” de la base.

            Durante mi servicio militar de dos años en la Marina, después de los tres meses del periodo de instrucción, estuve destinado dieciocho meses como escribiente en la Secretaría de Justicia de la Jurisdicción Central de Marina y tres en el Consejo Supremo de Justicia Militar, trabajos en los que, junto con el derecho estudiado en el peritaje mercantil, aprendí a manejar y entender el lenguaje jurídico, lo que me ha sido sumamente útil para redactar tanto sanciones a algún empleado que las pudo merecer, como pliegos de descargos ante Turismo por reclamaciones de clientes y alegaciones a las actas derivadas de inspecciones de Turismo, Sanidad o Trabajo en los hoteles que he dirigido desde 1969, sin haber necesitado utilizar servicios jurídicos externos, ni haber tenido sanción alguna en treinta y tres años de dirección hotelera.

            Ya como Director he dirigido establecimientos de tres a cinco estrellas en Galicia, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Madrid, Menorca y Lanzarote.

            En la faceta de Formador de 1967 a 1969 fui monitor de recepción y administración en el Hotel Escuela de Marbella, labor simultaneada con la de interventor de la gestión comercial de aquel establecimiento, y una vez iniciada la actividad directiva en 1969 he impartido cursos en Orense, La Coruña, Madrid, Pamplona, Bilbao, Formigal, Zaragoza, Granada, Benidorm, Denia y Torrevieja.

            En la faceta de Consultor he realizado trabajos en Orense, Madrid, Lérida, Menorca, Marina Baja de Alicante, Torremolinos, Republica Dominicana, Cuba y en Brasil en los estados de Rio Grande do Norte y Ceara.

            No puedo saber si a otros trabajadores, tantos movimientos y polivalencia podrían haberles dado felicidad, para mi han sido mucho más satisfactorios que aguantar trabajos que no me diesen plena satisfacción, fuese con el nivel profesional que fuese, posiblemente no lo haya sido tanto para mis hijos, ya que ninguno ha querido seguir mis pasos en turismo, pero personalmente me ha permitido jubilarme satisfecho de la profesión que elegí, sintiéndome todavía útil en ella, tratando de transmitir a las nuevas generaciones de profesionales, un poco de lo mucho que me enseñaron los magníficos profesionales a cuyas órdenes he tenido la suerte de elegir trabajar, e incluso lo que aprendí que no tenía que hacer, de aquellos para los que trabaje no siendo tan buenos, y a los que normalmente aguante por muy poco tiempo.

            Espero que esta experiencia personal, pueda servir para que aquellos que se encuentran con problemas ante la situación que ahora les toca vivir, no se desanimen y luchen por aquello en lo que creen, porque viendo a quienes han triunfado, pueden pensar que la vida para ellos ha sido fácil, y no es así, los profesionales que han sabido moverse y han adquirido una formación polivalente, han tenido más oportunidades, pero por ellas han pagado un alto precio, lo que cada uno debe pensar, es que precio está dispuesto a pagar, no tanto por el triunfo, como por la felicidad de sentir que ha logrado sus objetivos, sin necesidad de someterse a los caprichos de aquellos para los que en cada momento hayan tenido que trabajar.

            No corráis detrás del triunfo, porque éste es esquivo y fácilmente se os escapará, no queráis dirigir un establecimiento si no estáis realmente preparados para hacerlo, vuestros patronos y sobre todo vuestros empleados y clientes os lo agradecerán, y muy especialmente os lo agradeceréis vosotros mismos, porque vuestro sentido de autoestima no sufrirá, aguantando caprichos tanto de los de arriba, como de los de abajo, porque no estéis capacitados para ponerles freno, ni a unos ni a otros, y cuando lleguéis a esa edad en la que es difícil acceder a un nuevo trabajo, no os preocupará demasiado porque vuestra formación, os permitirá dejar un trabajo para empezar en otro, sin grandes problemas, porque vuestro mayor triunfo será el que se derive de la seguridad que podáis tener en vosotros mismos, sin más dependencia de terceros de la que un razonable sentido de autoestima os permita admitir sin el sentimiento de que os podáis estar degradando, admitiendo directrices que atenten contra vuestro sentido de la ética y vuestra profesionalidad.

Autor: Miguel Angel Campo Seoane

Este post podrán encontrarlo tambien en http://comunidad.hosteltur.com/post/2011-05-28-movilidad-y-polivalencia-dos-virtudes-de-un-buen-profesional-del-turismo y http://directoresdehotel.es/profiles/blogs/movilidad-y-polivalencia-dos

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.