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Movilidad y polivalencia dos virtudes de un buen profesional del turismo

Movilidad y polivalencia dos virtudes de un buen profesional del turismo

            Ante más de un  post y muchos comentarios aparecidos en algunas comunidades relacionadas con el turismo, sobre la movilidad en la industria turística y la explotación a la que se ven sometidos muchos trabajadores de la misma, hace tiempo que empecé a escribir este post, que se había quedado perdido, escondido entre otros archivos, cosa de las nuevas tecnologías, hace años hubiese escrito que se había quedado “traspapelado”, pero en este caso no se había quedado perdido entre papeles, si no entre otros muchos archivos, y al recuperarlo, voy a seguir con el objetivo con el que comencé a escribirlo, pretendiendo dar fe de que antes de tantos avances tecnológicos, las cosas tampoco eran de color de rosa, para quienes tuvimos el deseo de desarrollar nuestra actividad dedicados a la hostelería, ya que en 1950 el concepto turismo era prácticamente desconocido para un joven provinciano, que conocía el término veraneante, al que pertenecían personajes de una clase social alta y acomodada, de una España que hacía pocos años había salido de una guerra civil, y un mundo recién salido de la Segunda Guerra Mundial, que tenía marginado a nuestro país.

            NO SE si la movilidad y la polivalencia, van a ser una exigencia para las futuras generaciones, lo que SI SE, es que al menos lo han sido para mí, hasta tal punto que con mis 74 años, soy de una generación ya fuera de juego, en lo que se refiere a buscar trabajo, que ha tenido que dejarse explotar, trabajando en servicios de desayunos, almuerzos y cenas, y dedicando el tiempo entre esos servicios, a servir el aperitivo antes de comer y el “high tea” por la tarde, en Inglaterra e Irlanda, y con muy parecidos horarios en la España de los años cincuenta y sesenta, antes de los descritos en el extranjero, y pese a ello, sigo intentando aprender para ser aún más polivalente, y sigo moviéndome en busca de adquirir nuevas experiencias.

            Es cierto, que tanto fuera como dentro de nuestro país, me he dejado explotar solo lo justo, para aprender de cada empresa lo que me interesaba y buscando otra en cuanto aquella en la que estaba, dejaba de compensarme en aprendizaje o dinero, o sencillamente, no me hacía sentirme a gusto (puede leerse FELIZ) en ella.

            Antes de iniciar mi trayectoria como Profesor del Hotel Escuela de Marbella en 1967, desde 1950 trabaje en España como camarero hasta el nivel de Maître d’Hotel, barman hasta el nivel de Encargado de Cafetería y cocinero, todo ello en distintos establecimientos de Santander, Madrid, Marbella, Estepona, Málaga y Mallorca, como cocinero, camarero y facturista en Inglaterra e Irlanda, y como recepcionista simultaneando con los estudios de Gerencia Hotelera en las recepciones de los hoteles Fenix, Hilton y Plaza de Madrid (en los tres sin cobrar un duro) pero adquiriendo en muy poco tiempo una buena experiencia, que complementé con un periodo de trabajo en el sector americano de la Base Conjunta de Torrejón de Ardoz donde me especialice en su Central Accounting Office en los sistemas de control de los servicios de hostelería y “welfare” de la base.

            Durante mi servicio militar de dos años en la Marina, después de los tres meses del periodo de instrucción, estuve destinado dieciocho meses como escribiente en la Secretaría de Justicia de la Jurisdicción Central de Marina y tres en el Consejo Supremo de Justicia Militar, trabajos en los que, junto con el derecho estudiado en el peritaje mercantil, aprendí a manejar y entender el lenguaje jurídico, lo que me ha sido sumamente útil para redactar tanto sanciones a algún empleado que las pudo merecer, como pliegos de descargos ante Turismo por reclamaciones de clientes y alegaciones a las actas derivadas de inspecciones de Turismo, Sanidad o Trabajo en los hoteles que he dirigido desde 1969, sin haber necesitado utilizar servicios jurídicos externos, ni haber tenido sanción alguna en treinta y tres años de dirección hotelera.

            Ya como Director he dirigido establecimientos de tres a cinco estrellas en Galicia, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Madrid, Menorca y Lanzarote.

            En la faceta de Formador de 1967 a 1969 fui monitor de recepción y administración en el Hotel Escuela de Marbella, labor simultaneada con la de interventor de la gestión comercial de aquel establecimiento, y una vez iniciada la actividad directiva en 1969 he impartido cursos en Orense, La Coruña, Madrid, Pamplona, Bilbao, Formigal, Zaragoza, Granada, Benidorm, Denia y Torrevieja.

            En la faceta de Consultor he realizado trabajos en Orense, Madrid, Lérida, Menorca, Marina Baja de Alicante, Torremolinos, Republica Dominicana, Cuba y en Brasil en los estados de Rio Grande do Norte y Ceara.

            No puedo saber si a otros trabajadores, tantos movimientos y polivalencia podrían haberles dado felicidad, para mi han sido mucho más satisfactorios que aguantar trabajos que no me diesen plena satisfacción, fuese con el nivel profesional que fuese, posiblemente no lo haya sido tanto para mis hijos, ya que ninguno ha querido seguir mis pasos en turismo, pero personalmente me ha permitido jubilarme satisfecho de la profesión que elegí, sintiéndome todavía útil en ella, tratando de transmitir a las nuevas generaciones de profesionales, un poco de lo mucho que me enseñaron los magníficos profesionales a cuyas órdenes he tenido la suerte de elegir trabajar, e incluso lo que aprendí que no tenía que hacer, de aquellos para los que trabaje no siendo tan buenos, y a los que normalmente aguante por muy poco tiempo.

            Espero que esta experiencia personal, pueda servir para que aquellos que se encuentran con problemas ante la situación que ahora les toca vivir, no se desanimen y luchen por aquello en lo que creen, porque viendo a quienes han triunfado, pueden pensar que la vida para ellos ha sido fácil, y no es así, los profesionales que han sabido moverse y han adquirido una formación polivalente, han tenido más oportunidades, pero por ellas han pagado un alto precio, lo que cada uno debe pensar, es que precio está dispuesto a pagar, no tanto por el triunfo, como por la felicidad de sentir que ha logrado sus objetivos, sin necesidad de someterse a los caprichos de aquellos para los que en cada momento hayan tenido que trabajar.

            No corráis detrás del triunfo, porque éste es esquivo y fácilmente se os escapará, no queráis dirigir un establecimiento si no estáis realmente preparados para hacerlo, vuestros patronos y sobre todo vuestros empleados y clientes os lo agradecerán, y muy especialmente os lo agradeceréis vosotros mismos, porque vuestro sentido de autoestima no sufrirá, aguantando caprichos tanto de los de arriba, como de los de abajo, porque no estéis capacitados para ponerles freno, ni a unos ni a otros, y cuando lleguéis a esa edad en la que es difícil acceder a un nuevo trabajo, no os preocupará demasiado porque vuestra formación, os permitirá dejar un trabajo para empezar en otro, sin grandes problemas, porque vuestro mayor triunfo será el que se derive de la seguridad que podáis tener en vosotros mismos, sin más dependencia de terceros de la que un razonable sentido de autoestima os permita admitir sin el sentimiento de que os podáis estar degradando, admitiendo directrices que atenten contra vuestro sentido de la ética y vuestra profesionalidad.

Autor: Miguel Angel Campo Seoane

Este post podrán encontrarlo tambien en http://comunidad.hosteltur.com/post/2011-05-28-movilidad-y-polivalencia-dos-virtudes-de-un-buen-profesional-del-turismo y http://directoresdehotel.es/profiles/blogs/movilidad-y-polivalencia-dos

Necesitan los hoteles un cambio del modelo de gestión

ANTECEDENTES

          Antes de entrar a fondo en mi opinión sobre la necesidad, o no, de un cambio del modelo de gestión, analicemos que hechos van a dar forma a esa opinión. 

          Como señalaba en el último párrafo del “post” anterior, antes de iniciar mi andadura como director de hotel, dedique tres años a la formación en el Hotel Escuela de Marbella, desde aquí, quiero expresar mi mayor gratitud a mis mejores maestros, los alumnos que entre 1.967 y 1969 hicieron los cursos de recepción y administración en aquella experiencia pionera en España; fueron tantos los problemas que en su inexperiencia me creaban, tantos las soluciones que tuve que aportar  para hacerlos frente, sin que tales problemas se trasladasen al cliente, que las experiencias acumulados a lo largo de aquellos tres años, me permitieron diseñar modelos de gestión y control únicos, desarrollando un gran “feeling” para detectar los problemas antes de que llegasen a ser ingobernables, al mismo tiempo que aumentaba mi capacidad de análisis sobre cualquier situación que se presentase, y mi percepción psicológica  para descubrir estados de ánimo tanto de alumnos como clientes, que me permitían hacer frente a la situación antes de que se convirtiese en problema. 

          Ni mis profesores de la Escuela de Hostelería ni los grandes profesionales con los que trabajé a lo largo de los 19 años previos a mi etapa de Director de Hotel y Consultor, pudieron darme tanta experiencia como la que me ayudaron a obtener mis alumnos del Hotel Escuela.

          Todo lo dicho hasta el momento, me permitió inaugurar mi primer hotel, en una capital de provincia con importantes problemas para mantener la ocupación de sus establecimientos,  obligándome a diseñar una estrategia de negocio de fuerte diferenciación sobre las prácticas de la competencia, que afortunadamente funcionó con gran éxito, provocando que fuesen requeridos mis servicios por varios hoteles que se inauguraron entre 1971 y 1973 en la región en que se ubicaba mi establecimiento, así como por parte de alguna agencia de viajes con intereses hoteleros y con la que colaboré desde el hotel que dirigía. 

          Mis siguientes experiencias en dirección, fueron en establecimientos con altos niveles de ocupación, fuerte recaudación y bajo nivel de beneficios, lo que les impulsaba a pasar a depender de una Cadena Hotelera que se hiciese cargo de la gestión, no siempre con buen resultado, o a cambiar de dirección, y como en el caso anterior no siempre con mejores resultados, así después de un trabajo como consultor, he llegado a hacerme cargo de algún establecimiento, sustituyendo a su anterior director o a la cadena hotelera que lo estaba gestionando con beneficio propio y pérdidas para la propiedad del establecimiento. 

          En las empresas que dirigí a partir de 1973, se daban las circunstancias descritas en el párrafo anterior, lo que me obligaba a diseñar estrategias de gestión con gran diferenciación sobre las prácticas de la competencia y las que se habían llevado a cabo en el propio establecimiento, renunciando a la plena ocupación para diseñar proyectos de gestión definidos de acuerdo con las circunstancias específicas de cada establecimiento, definiendo las fórmulas mas adecuadas para garantizar la rentabilidad que pudiera necesitar la empresa.  

          En todos los casos, conseguí cumplir los objetivos propuestos dentro del primer ejercicio económico del establecimiento que pasaba a dirigir. 

          Con estos antecedentes, pasaremos al “post” III de esta serie, en el que vamos a empezar a hablar de Revenue Management, herramienta de primera necesidad en nuestra industria, y con cuya forma de utilización, en la misma, estoy en frontal desacuerdo, al entenderse por la mayoría que afecta mayoritariamente a la política de precios, en lugar de tener en consideración que es una herramienta que se desarrollo para optimizar la gestión de ventas en una industria muy distinta a la hostelería, tratando de trasladar esa optimización a la venta de plazas de un avión, con características de costes fijos y variables muy diferentes a los que se pueden encontrar en un hotel o restaurante, e incluso en una agencia de viajes, y que el uso de la misma ha de tener en consideración muchos potros aspectos, entre ellos, lo que podriamos definir como “up selling” y “cross selling”, dada la alta temporalidad y rigidez de la oferta propias de la industria hotelera.

Autor: Miguel Angel Campo Seoane

Versión actualizada de ¿Necesitan los hoteles españoles un cambio del modelo de gestión? Antecedentes. Publicado por campo_seoane el 6 de Abril de 2009 y actualizado el 13 de Junio de 2010 en la Comunidad Hosteltur

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